La gripe una de las enfermedades con mayor motivo de consulta

Gripe
Agencia Brasilia/CC BY 2.0

¡Gripe! Esas cinco temidas letras que cada invierno hacen estragos entre poblaciones de todas las edades. En mayor o menor medida todo el mundo sabe o cree saber en qué consiste la gripe. Unas veces por lo que les cuentan sus familiares, amigos…, otras veces se hacen un autodiagnóstico por internet… En cualquier caso, es uno de los motivos más comunes de consulta en los centros de atención primaria y también en los hospitales.

Vamos a profundizar un poco más en este tema tan apasionante como importante para el paciente. Trataremos el agente causante de la gripe, el modo de transmisión y, por último, los síntomas y el tratamiento de esta enfermedad que puede ser desde increíblemente molesta hasta mortal.

Agente causante

El agente responsable de la gripe es un virus. Para ser más exactos, el Myxovirus influenzae. Se oye hablar de la mutación de los virus, de que por eso las vacunas no son efectivas en muchas ocasiones…; lo que sucede es que este virus tiene la capacidad de generar distintas capacidades antigénicas, que son las responsables de cambiar su capa proteica, una forma de despistar la respuesta inmune del organismo al que infectan.

Podemos distinguir tres tipos de virus de la gripe, aunque ya hemos dicho que pueden ir mutando, es decir, variando.

-Virus del tipo A: que es capaz de infectar a humanos y a especies animales terrestres, como cerdos, caballos, aves…

-Virus del tipo B: que afectan fundamentalmente a humanos y son los grandes responsables de las epidemias de gripe que ocurren en las épocas invernales.

-Virus del tipo C: mucho menos común que las anteriores. No provoca epidemias y las infecciones que causa son de importancia leve.

Contagio de la gripe

Es muy difícil evitar contagiarse ¿Cuál es el motivo? Este virus sólo se transmite de persona a persona. Es decir, sólo una persona infectada con el virus de la gripe es capaz de provocar la enfermedad en una persona sana. Estamos hablando, naturalmente del tipo que se transmite persona a persona, sin tener en cuenta el tipo de virus de la gripe en el que se pueden infectar los animales.

¿Y cómo ocurre este contagio? A través de las gotitas conocidas como gotitas de Flugge; son esas gotículas más o menos invisibles que expulsamos al hablar, respirar, estornudar …

El contagio puede darse también con el contacto manual y si una persona infectada utiliza objetos susceptibles de albergar el virus (puedes saber más sobre virus en este enlace), como teléfonos, pomos de puertas, ya que este virus es capaz de sobrevivir durante 1 o 2 días en superficies artificiales no porosas y hasta 12 horas en ropa, papel, etc.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

Cualquiera que haya tenido la desagradable experiencia de sufrir esta enfermedad sabe lo mal que se pasa.

La incubación suelen ser alrededor de 18 o 36 horas y se es contagioso frente a otras personas desde un día antes de que aparezcan los síntomas, hasta incluso una semana después del comienzo de la enfermedad. Los síntomas principales son fiebre alta, de más de 38º, no importa la temperatura habitual que el paciente diga que tenga. Produce fiebre alta, quebrantamiento del estado general, cansancio extremo y dolores, secreción nasal, tos , dolor de garganta, entre otros, es decir, similar a lo que viene a ser un catarro pero multiplicado por mucho.

Incluso puede llegar a transmitirse el virus de la gripe aunque la persona enferma no haya desarrollado los síntomas clásicos de la gripe.

Los descritos anteriormente son los síntomas habituales, pero eso no quiere decir que todas las personas que vayan a desarrollarla lo hagan en igual medida. Depende del grado de inmunidad del paciente, su edad, sus hábitos (tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo…), enfermedades concomitantes (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, enfermedades cardíacas, por numerar algunas).

Tratamiento de la gripe

El tratamiento a administrar en los pacientes infectados con el virus de la gripe va encaminado a tratar los síntomas. De forma habitual, con eso suele ser suficiente. Es decir, abundante hidratación para recuperar los líquidos perdidos por la fiebre elevada, paracetamol o ibuprofeno para bajar la fiebre, reducir el dolor muscular, el dolor de cabeza…

Los antibióticos no van a ser necesarios, debido a que el agente causal no es una bacteria, sino un virus. Por eso, en algunos países se utilizan antivirales en las primeras fases de la enfermedad para reducir la cantidad de complicaciones y muertes. Cuando decimos primeras fases, suelen ser los primeros dos días de la enfermedad.

Es necesario puntualizar que los antivirales no siempre son efectivos (te sugiero esta lectura interesante relacionada con los antivirales), debido a lo que comentábamos al principio de las mutaciones del virus de la gripe, por lo que Organización Mundial de la Salud sigue muy de cerca estas epidemias, cuyas estadísticas se recogen semanalmente, para tratar de que sean lo más eficaces posible.