Xerosis, piel seca, causas, prevención y tratamiento

Xerosis, piel seca

La xerosis es lo que podríamos llamar de forma coloquial “piel seca”. La salvedad que debemos hacer en este punto es que no sólo puede afectar a la piel, sino también a la conjuntiva y al resto de las mucosas del cuerpo.

¿Cuáles son las causas de la xerosis?

Existen varias causas responsables de este tipo de afección básicamente cutánea. Entre ellas podemos destacar las siguientes:

  • Malnutrición o desnutrición
  • Deshidratación
  • Piel atópica

Vamos a ver un poco más en profundidad cada una de ellas.

1) Malnutrición o desnutrición: Cuando nuestro organismo acusa la falta de vitaminas tales como la B y la A. La vitamina A aporta tersura a la piel, mejorando su textura, su tacto, haciéndola más flexible y suave.

La vitamina B es una de las grandes ayudas que proporcionan a la piel hidratación y protección, especialmente en lo que respecta a los efectos sufridos por el viento y el frío.

2) Deshidratación: contribuye a que la piel se deseque y tome ese aspecto apergaminado, por lo que es altamente recomendable la ingesta de al menos 2 litros de agua diarios, para mantener la humedad que la piel y el organismo necesitan.

3) Piel atópica: Una de las características de la piel atópica es la xerosis, lo que hace que la piel se torne en ocasiones cuarteada, blanquecina…

También existen enfermedades como la psoriasis o la diabetes que pueden contribuir a la aparición de esta condición en la piel.

Además de esto, también van a producirla actuaciones como baños prolongados en agua caliente, aire seco utilizado en sistemas de ventilación, determinados jabones o detergentes muy agresivos para la piel…

Síntomas que produce la piel seca

Cuando un individuo padece xerosis lo primero que vamos a observar es que su piel está acartonada, como con aspecto de pergamino, seca y áspera al tacto. Esto va a ocasionar que aparezca picor y, si el paciente se rasca, no va a hacer sino agravar la enfermedad, puesto que puede producirse lesiones.

Estas lesiones son potencialmente infectables, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora del aseo, para que sea escrupulosamente adecuado; el paciente debe llevar las uñas cortas, limpias y cuidadas, porque en ocasiones, y por muchas indicaciones que le demos, inconscientemente puede rascarse y provocarse lesiones.

De igual modo hay que extremar el cuidado en cuanto a pequeños golpes, traumatismos o roces que pueden erosionar la piel y provocar lesiones que pueden complicarse.

Cuando por esta afección se ve involucrada la conjuntiva ocular o la mucosa vaginal, el cuidado debe ser igualmente estricto, ya que lesiones en estas zonas pueden ocasionar verdaderos problemas.

Tratamiento de la xerosis o piel seca

Dado que existen varias causas predisponentes a padecer xerosis, para tratar la enfermedad, es necesario tratar primero dichas causas, es decir, llevar una alimentación equilibrada en lo que a vitaminas y minerales se refiere y ingesta de no menos de un litro y medio de agua al día.

Si la causa subyacente que está contribuyendo a la aparición de esta afección es una enfermedad como pueda ser la diabetes o la psoriasis, es necesario controlarlas: la primera, mediante un manejo adecuado de los factores de riesgo cardiovascular y de la glucemia, la segunda controlando y evitando los predisponentes que pueden hacer que la psoriasis empeore y, por ende, la sequedad de la piel. Evitar igualmente el estrés, las temperaturas extremas, las lesiones por rascado…

Una vez que se trate de controlar las enfermedades o las causas de base, se puede iniciar el tratamiento propiamente dicho.

Para favorecer la eliminación de las escamas de la piel seca, se utilizan sustancias emolientes.

De igual modo, son relevantes los humectantes o sustancias hidratantes para suavizar la piel y tratar de devolverle la elasticidad que ha perdido con esta enfermedad; los mejores humectantes o hidratantes son aquellos que contengan urea o ácido láctico.

Siempre bajo supervisión médica pueden utilizarse corticoides para paliar la inflamación y el picor, sin abusar y sin utilizarlos por largos períodos de tiempo seguidos, puesto que a la larga pueden producir atrofia cutánea.

En el caso de la sequedad de la conjuntiva ocular, se utilizarán colirios humectantes o lo que vienen siendo “lágrimas artificiales”. Es importante que la mucosa ocular esté hidratada, porque de lo contrario podrían producirse úlceras corneales.

Con la mucosa vaginal va a ocurrir lo mismo. Deben utilizarse humectantes o hidratantes vaginales para evitar roces, erosiones, heridas, dispareunia (dolor al mantener relaciones sexuales)…

¿Se puede prevenir?

Sí puede prevenirse en cierto modo, al menos para que los síntomas no sean tan acusados y, por ende, las molestias sean menos manifiestas.

Por ejemplo, los baños de agua salada van a contribuir a disminuir la sequedad y el picor. Por eso los baños de agua de mar son tan beneficiosos. Del mismo modo el uso de geles menos agresivos, con la menor cantidad de perfumes y olores posible, y de pH ácido. Tras la ducha o el baño, se aplicará gran cantidad de emolientes para suavizar la piel.

También es importante evitar la exposición a fuentes excesivas de calor seco, la aplicación directa de agua sobre la piel (que sólo lo agravará, debido a la evaporación de la misma), y se utilizarán prendas suaves, ni lana ni otras fibras que puedan ser agresivas para la piel.