Enfermedades más mortales en humanos que amenaza a la salud

Enfermedades más mortales en humanos

La aparición del nuevo coronavirus en China, que suma más de dos mil decesos y cerca de 80 mil afectados, hace necesario revisar cuáles son las enfermedades más mortales en humanos. La tecnología, la manipulación genética, el diseño de armas químicas y la destrucción progresiva del planeta ponen en perspectiva una realidad aplastante: cada día los humanos somos más vulnerables ante el desarrollo de nuestras propias creaciones.

La propagación de estas enfermedades mortales ha estado limitada, en cierta medida, por la rápida actuación de los sistemas de monitoreo de la salud mundial, a través de organismos como la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, la rapidez de la transmisión de los virus hace casi imposible la contención geográfica de un brote epidémico.

Sucede en la actualidad con el coronavirus, una cepa de síndrome respiratorio desconocido que explotó en la ciudad china de Wuhan al final de 2019 y que se ha extendido de oriente a occidente generando la alarma epidemiológica en varios países. Aunque al principio se contuvo el brote y solo China y Filipinas registraban víctimas fatales, la mortalidad del coronavirus se ha extendido hasta el medio oriente y Europa.

Fiebre de Crimea-Congo: una de las enfermedades más mortales en humanos

La OMS calcula en 40% la tasa de mortalidad entre los pacientes con fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Se trata de un virus transmitido por las garrapatas y el ganado, con la posibilidad de contagio de humano a humano si se tiene contacto con sangre o secreciones de pacientes infectados. Comienza con fiebre, dolores musculares, rigidez y sensibilidad a la luz, y en su evolución incluye hepatitis y daño renal severo.

Para esta vacuna, la declaración de la OMS es contundente: no hay vacuna ni para humanos ni para animales. Es endémica de la zona de los Balcanes (Europa), el medio oriente, Asia y la zona africana del Congo.

Zika

Otra enfermedad con un alto índice de mortalidad es el zika, cuyo vector son los mosquitos del género aedes. Ha tenido una especial incidencia en América Latina. Además de haber causado muertes en esta zona del mundo, el zika tiene un efecto terrible en las mujeres embarazadas. El feto es muy propenso a malformaciones genéticas entre las que destaca la microcefalia.

Ébola, terror en África

Otra que está calificada como una de las enfermedades más mortales en humanos es el virus de Ébola, nombre que recibe de un río cercano a una aldea donde se desató un brote epidémico, el primero detectado, en 1976. En los más recientes brotes de Ébola se logró contener la tasa de mortalidad a un muy elevado 50% de los casos, sin embargo la cifra representa un avance habida cuenta de que en oportunidades anteriores la tasa se mantenía cerca del 90%.

El Ébola se transmite gracias a un murciélago frugívoro y se introduce en el ser humano por el contacto directo con órganos, heces, sangre, secreciones y otros líquidos corporales de animales enfermos como primates (ver información sobre los primates), antílopes, puercoespines y murciélagos infectados o con materiales contaminados por esos animales.

Los síntomas comienzan por fiebre, debilidad generalizada, vómitos y diarrea, erupciones cutáneas y llega a disfunciones renales y hepáticas, también hemorragias externas e internas.

Otras de las enfermedades más mortales en humanos

Algunas de las enfermedades más mortales en humanos que han causado miles de bajas a lo largo de la historia son la gripe, la malaria, la peste, la tuberculosis o la viruela. De más reciente data en su descubrimiento están el virus de inmunodeficiencia humana, que produce el sida; o el cólera. Pero los científicos están alertas, incluso, a la aparición de una enfermedad que no ha sido descubierta, llamada la enfermedad X.

Los investigadores coinciden en afirmar que las veces en las que la humanidad ha sido sorprendida por la aparición de mortales patologías, se han topado con lo que no esperaban. Así que están preparados por si, de repente, apareciese alguna enfermedad de características desconocidas que pudiese amenazar a la especie humana.