Mucolíticos (expectorantes), mecanismo de acción, tipos y efectos

Laboratorio medicamentos. Mucolíticos, expectorantes
Ben Dracup/CC BY 2.0

Las secreciones producto del sistema respiratorio humano constituyen un proceso natural que ayuda al cuerpo a mantener despejado el área de circulación del aire para el intercambio gaseoso. En ocasiones, estas secreciones denominadas también como moco, pueden tornarse excesivas y concentradas motivadas a procesos inflamatorios, provocados bien sea por mecanismos internos, como el asma o por acción de un agente externo como son las bacterias o procesos virales. Cuando estos mocos se tornan abundantes y espesos dificultan la actividad respiratoria y la expectoración, por lo que es necesario cambiar su estado para ayudar a eliminar este exceso y para ello se suelen usar medicamentos como los mucolíticos.

Los mucolíticos son medicamentos que ayudan a diluir las secreciones producidas por las mucosas respiratorias que se tornan espesas, con la finalidad de que estas puedan ser expectoradas y desechadas de manera más fácil. Para ello, pueden cambiar la composición tanto física como química de las secreciones, las cuales en su mayoría están compuestas de agua, así mismo las integran moléculas tanto de carbohidratos como de compuestos proteicos, entre los que se incluyen las glicoproteínas, como los anticuerpos que nos defienden contra las infecciones, enzimas y ácidos nucleicos.

Tipos de fármacos o medicamentos mucolíticos

Existen varios tipos de fármacos mucolíticos y se clasifican dependiendo de su composición y su mecanismo de acción sobre el moco, entre éstos podemos encontrar:

Mucolíticos enzimáticos

Tal como su nombre lo indican tienen presencia de enzimas que ayudan a fluidificar los mocos de manera tal que sean menos viscosos, en estos fármacos pueden haber enzimas del tipo proteolíticas como la dornasa-a y la tripsina. Generalmente, son usados en pacientes con elevada producción de moco y que pueden infectarse con facilidad como lo es la fibrosis quística.

Mucolíticos tiólicos

También conocidos como productos azufrados son en realidad productos que se derivan de la cisteína, los mucolíticos tiólicos se caracterizan por la presencia de un grupo tiol que pueden encontrarse libres en forma de N-acetilcisteína o bloqueado en su forma de S-carboximetilcisteína.

Derivados de la vasicina

En este tipo se encuentran incluidos los fármacos que se conocen con el nombre de ambroxol y bromhexina, en el caso de la bromhexina, deriva de la vasicina el cual es un alcaloide que se extrae de la nuez de malabar cuyo nombre científico es Adhatoda vasica, mientras que el ambroxol es un metabolito activo de la bromhexina.

A estos medicamentos se le han atribuido capacidades mucolíticas y expectorantes al mismo tiempo, y son utilizados con frecuencia para tratar patologías como bronquitis, asma bronquial, laringitis, rinitis secas y en complicaciones broncopulmonares.

Surfactantes

Los mucolíticos surfactantes pueden ser de origen natural o sintético y son esenciales para el buen funcionamiento pulmonar, son mayormente utilizados para tratar a niños recién nacidos con síndrome de dificultad respiratoria. Hay diferentes tipos entre los que podemos mencionar el colfosceril palmitato o exosurf, curosurf, purvanta.

Mecanismo de acción de los mucolíticos

Los mucolíticos ejercen su acción de varias formas dependiendo del fármaco utilizado y lo podemos dividir de la siguiente manera:

En primer lugar están los que actúan en sobre el moco de manera que fragmentan los enlaces químicos que le dan estructura, en este grupo se encuentran los de tipo enzimáticos y los tiólicos.

Los enzimáticos pueden hidrolizar los enlaces peptídicos que poseen las mucoproteínas, tal como lo hace la tripsina, mientras la dornasa-a se encarga de romper las moléculas de ADN que quedan por acción de las células del sistema inmunológico, como lo son los neutrófilos, de forma que se reduce el espesor y la adhesividad del moco. Los mucolíticos enzimáticos se deben utilizar con precaución, por pocos días y en algunas patologías que el médico lo requiera, estos fármacos vienen en presentación de aerosol.

Los mucolíticos tiólicos o productos azufrados tienen acción sobre los enlaces disulfuros de las mucoproteínas, para lograr su efecto estos fármacos ceden su grupo tiólico y logran romper los enlaces disulfuro, de esta manera la estructura del moco se ve comprometida y comienzan a volverse más líquidas las secreciones. Pueden utilizarse por dos vías, la oral o a través de nebulizaciones.

Otro mecanismo de acción de los mucolíticos es el cambio en la composición química que tienen las secreciones, tal es el caso del ambroxol el cual de primera mano pueden aumentar la síntesis de secreción bronquial, con lo cual puede modificar la composición del moco y hacerlo más fluido, así mismo puede elevar la producción de surfactante pulmonar, además que contribuye a la motilidad ciliar por lo que el mecanismo de autolimpieza pulmonar sufre una mejoría durante el tratamiento.

Efectos secundarios de los mucolíticos

Los efectos que puedan causar este tipo de fármaco va a depender del tipo y la forma en que se administre a los pacientes. Entre los efectos más comunes y de manera general podemos nombrar los siguientes:

– Efectos gastrointestinales al irritar la mucosa gástrica (puede ocurrir con el ambroxol).

– Pueden aparecer alergias y erupciones cutáneas.

– Náuseas, además de vómitos. También pueden generar dolor de cabeza, que puede ser intenso, mareos y somnolencia.

– En el sistema respiratorio, ocasionan deficiencia en la respiración, que va acompañada de dolor en el pecho.

– En el caso de los surfactantes puede haber riesgo de hemorragias pulmonares, siendo en el caso de los surfactantes naturales un factor de riesgo la contaminación con partículas virales y priones.

Autores consultados:

  • Acosta, O.; Pérez, A.; Bello, M. (2002).
  • Anzueto, A.; Jubran, A.; Ohar, J.; Piquette, C.; Rennard, S.; Colice, G.; Pattishall, E.; Barrett, J.; Engle, M.; Perret, K.; Rubin, B. (1997).
  • Collado, L. (1992).
  • Garrote, A. (2006).
  • Jiménez, J.; Castellanos, K. (2009).
  • Martín-Aragón, S.; Benedí, J. (2004).