Bacteria, definición, estructura, nutrición y reproducción. Ejemplos o tipos

Bacterias, estructura y tipos

¿Qué son las bacterias?

Las bacterias son unos organismos que se ven únicamente mediante la utilización de un microscopio; de ahí que se les denomine microorganismos. Pero, ¿qué tipo de microorganismos son las bacterias? ¿Son grandes, pequeños? ¿Cuántas células tienen?

Las bacterias pertenecen al mundo de los microorganismos procariotas, lo que quiere decir que sólo poseen una célula, que es lo que caracteriza al mundo procariota.

Y, ¿qué forma tienen? A pesar de que el término bacteria procede del griego y significa «bastón», las bacterias pueden tener distintas formas. Pueden ser esféricas (cocos), helicoidales esto es, en forma de hélice (espirilos), en forma de, efectivamente, bastón (bacilos) o en forma de sacacorchos.

Estructura y partes de una bacteria

Por lo general, las bacterias son unos organismos bastante sencillos. Su tamaño, microscópico como hemos dicho que es, alcanza aproximadamente entre 0,5 y 5 nanómetros de longitud.

Al pertenecer  tradicionalmente al reino monera y más concretamente a los organismos procariotas, poseen, como es lógico, sus características.

No tienen núcleo. En cambio sí poseen una estructura llamada nucleoide que es donde se aloja una gran espiral de ADN que utilizarán para reproducirse, como explicaremos más adelante.

Tampoco tienen orgánulos.

– Sí tienen un citoplasma que posee pequeñas fibras circulares de ADN que coexisten con la más grande, la que hay en el nucleoide. También tiene vacuolas, donde se guardan sustancias de reserva y ribosomas (aquí es donde actúan gran parte de los antibióticos usados en medicina). Ese citoplasma está formado por una alta proporción de agua, un 85 %.

El citoplasma de las bacterias está rodeado de una membrana. Algunas bacterias tienen incluso dos membranas, rodeando esta segunda la pared celular.

Flagelos. Son los métodos que utilizan las bacterias para desplazarse de un lugar a otro. Tiene forma de hélice y son largos, como «pelos».

Según cuántos haya y en qué parte de la bacteria estén colocados, clasifican a las bacterias en tres tipos:

Monotricas: cuando sólo hay un flagelo en uno de los extremos, o en los dos.

Logotricas: cuando hay varios flagelos en uno de los extremos, o en los dos.

Peritricas: cuando los hay por toda la superficie.

Fimbrias o pili. Son como pelos y sólo se ven a través de un microscopio electrónico. Son las responsables de que las bacterias puedan adherirse o pegarse a su huésped.

Esporas. Son unas estructuras que se encuentran sólo en algunas especies bacterianas. Sirven para que la bacteria pueda sobrevivir en condiciones extremas que normalmente las destruiría.

Nutrición bacteriana

Ahora vamos a hacer una incursión sencilla pero completa en el fascinante mundo de la nutrición de las bacterias. Todos sabemos en qué consiste la nutrición. Se trata del proceso por el cual un organismo toma de su alrededor las sustancias que necesita para crecer y vivir. Las bacterias no son una excepción.

Podemos distinguir entre las:

Bacterias litótrofas: Este tipo de bacterias necesita sustancias inorgánicas sencillas para alimentarse. Estas sustancias son, por ejemplo, SO2, NO2,…

Bacterias organotrofas: son las que necesitan compuestos orgánicos para su alimentación, hidratos de carbono, lípidos, …

Bacterias autótrofas: este tipo de bacterias utilizan las sustancias inorgánicas más sencillas para alimentarse.

Bacterias heterótrofas: su fuente de carbono es orgánica, obteniéndolo a partir de la fijación del dióxido de carbono.

Además de todo esto, el agua es un elemento que las bacterias necesitan en gran cantidad. Necesitan humedad para crecer.

Incluso las heterótrofas pueden ser parásitas, es decir, la obtención de alimento es a través de otros seres vivos; saprofitas, las cuales habitan en materia muerta o en proceso de descomposición, ya que son consideradas descomponedoras; finalmente, las simbiontes viven asociadas a otros organismos, obteniendo ambos un beneficio mutuo.

Reproducción de las bacterias

La reproducción de una bacteria es tan interesante como sencilla.

Las bacterias se alimentan y crecen. Cuando llegan a un tamaño adecuado para su reproducción, se dividen. Es decir, se multiplican, utilizando para ello una fisión binaria, que es una forma de reproducción asexual.

También recibe el nombre de bipartición. Cuando una bacteria madre se divide, se forman dos células hijas exactamente iguales entre sí e iguales a la bacteria madre. Su dotación de ADN es idéntica, aunque bien es verdad que pueden existir mutaciones genéticas que creen bacterias diferentes a la bacteria madre.

Cuando la bacteria madre alcanza el tamaño óptimo y duplica su ADN, se encuentra en el momento adecuado para dividirse en dos bacterias y dotará a cada una de ellas de una copia del ADN duplicado.

Esto es lo que sucede habitualmente. Pero también es necesario destacar que a veces se produce una reproducción sexual, que se llama parasexualidad bacteriana. En estos casos, la bacteria donante intercambia a través de los pili de los que hablábamos antes, una pequeña cantidad de ADN.

Algunos ejemplos de bacterias

Por decirlo «groseramente», hay bacterias buenas y malas.

Las bacterias están presentes en casi todos los hábitats, pudiendo, por ejemplo, llegar a concentrarse 40 millones de bacterias en un gramo de tierra. En el caso del cuerpo humano, hay unas diez bacterias por cada célula. ¿Podríamos ser capaces de imaginar tal magnitud?

Las bacterias de nuestro organismo pueden ayudar a hacer la digestión, regulando la función intestinal, por ejemplo, o causar enfermedades.

En el medio ambiente, ayudan a la formación del kéfir, del yogur, llegando a tener gran importancia incluso en el desarrollo de medicamentos y en el tratamiento de las aguas negras.

Entre los diferentes tipos de bacterias, como ya señalamos, destacan: coco, es de tipo redondeada; bacilo, un tipo de bacteria en forma más alargada; vibrio en forma de coma; espirilo, como su nombre indica, asemeja a una espiral.