Pirámide nutricional en humanos

Pirámide nutricional en humanos
Pirámide nutricional en humanos

La alimentación ha sido un tema que ha preocupado a prácticamente toda la población humana, por ello, se han creado organismos nacionales e internacionales que velan porque las personas gocen de una alimentación balanceada, que evite la sobrealimentación y también el déficit alimentario por falta de información, con la finalidad de que los seres humanos disfruten de buena salud, por todo ello es importante saber más sobre la pirámide nutricional en humanos.

¿Qué se conoce como pirámide nutricional en humanos?

Para lograr una buena alimentación relacionada directamente con una buena salud, los organismos competentes en alimentación han creado lo que se denomina como la pirámide nutricional en humanos. Se trata de un sistema universal que sirve como guía a las personas para que puedan mantenerse saludables a través de una alimentación balanceada. Esta pirámide aporta información de manera que se visualice y se interprete más fácil los alimentos, raciones y frecuencia con la que deben ser consumidos.

Conformación de la pirámide nutricional en humanos

La pirámide nutricional en humanos está compuesta por varios niveles o escalafones, donde en cada uno de ellos se agrupan una cantidad de alimentos con valores nutricionales similares para que se tenga variedad al momento de escoger; también están orientados en orden de relevancia y cantidades requeridas o necesarias durante el día. Para poder interpretar de una forma correcta y acertada la pirámide, se debe conocer la conformación y la manera como están distribuidos los alimentos.

Actualmente la pirámide nutricional en humanos está compuesta por 6 niveles, de los cuales los que más se consumen se disponen en la parte inferior o en la base de la pirámide, es decir, en los niveles más anchos están los alimentos que con mayor frecuencia y cantidades debemos consumir. A medida que subimos y los niveles se van reduciendo en tamaño encontraremos los alimentos en que la cantidad de ingesta diaria y la frecuencia comienzan a disminuir hasta llegar a la punta de la pirámide donde estarán algunos productos alimenticios que pueden ser opcionales para su consumo.

Niveles de la pirámide nutricional en humanos

Nivel 1: El primer nivel de la pirámide nutricional en humanos y que es aconsejado por la Organización Mundial de la Salud, no se trata de alimentos, sino de recomendaciones que ayuda a que las personas puedan tener buena salud, además la ingesta de alimentos puede ser dependiente de lo bien que se asuman estos consejos. Entre las recomendaciones aportadas en este nivel está el realizar ejercicios físicos durante un tiempo prudente, además se debe tener un balance emocional para tener una actitud positiva junto a buenas técnicas de preparación de los alimentos y finalmente se incluye la hidratación a través de la ingesta de líquidos, especialmente agua.

Nivel 2: En este nivel aparecen los primeros alimentos, los cuales son la base de la dieta. Se puede consumir varias raciones al días (4 a 6) dependiendo de la cantidad de energía que la persona gasta, bien sea a través del ejercicio físico o por las condiciones de sexo y edad que presenten las personas. Los alimentos que están representado en este nivel son los hidratos de carbono entre los cuales podemos mencionar a los cereales como el arroz, la pasta, maíz, también está presente el pan, las papas y leguminosas.

Nivel 3: En el tercer nivel están presentes las frutas y verduras como fresas, cambures, tomates (accede a esta información), brócoli y zanahoria. Aunque están en el tercer nivel de la pirámide nutricional en humanos, son muy importantes ya que son los encargados de proporcionar al organismo nutrientes como vitaminas, minerales y antioxidantes que protegen a las células del cuerpo. Las raciones para este tipo de alimento también son altas (hasta 5 raciones día).

Nivel 4: Para el cuarto nivel se agruparon los lácteos como la leche, queso y yogurt, también se incluyen a las carnes blancas como el pollo, pavo, pescado, huevos y leguminosas secas. Entre los aportes que tienen en la pirámide nutricional en humanos está el calcio que es importante para huesos y dientes, igualmente una alta carga de proteínas esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo y desarrollo muscular. En este nivel las raciones disminuyen de 1 a 3 veces por día y sobre todo las carnes se debe variar su consumo durante la semana.

Nivel 5: En este nivel se dispuso algunos alimentos que pueden ser consumidos de manera ocasional y a libre elección por cada persona, ya que a pesar de que pueden aportar algunos nutrientes, también pueden ocasionar la aparición de algunas enfermedades por los altos contenidos de grasa y otros elementos. Entre los alimentos que conforman el quinto nivel de la pirámide nutricional en humanos están las carnes rojas y embutidos.

Nivel 6: Finalmente en el sexto nivel y punta de la pirámide se colocaron los alimentos que contienen altas concentraciones de azúcares como las golosinas, tortas y otros alimentos procesados. Al estar en el escalafón más estrecho, se recomienda que su consumo sea moderado, de igual manera estos alimentos no se consideran necesarios para tener una dieta balanceada por lo que se recomienda evitar su consumo.

Importancia

Con todo lo que se describió anteriormente, podemos destacar que la pirámide nutricional en humanos tiene gran importancia para establecer una dieta equilibrada y gozar de buena salud. Con esta pirámide podemos seleccionar los alimentos necesarios tanto en cantidad y variedad para realizar la dieta adecuada y que se adapte a nuestro estilo de vida. La pirámide nutricional en humanos también puede ser utilizada por profesionales que trabajan en la elaboración de alimentos y que tienen a su cargo la tarea de idear los menús para distintas ocasiones. Además puede ser utilizada como material educativo para los niños y así cultivar desde temprana edad una alimentación saludable.

Autores consultados

– Castell, M.; Hoyos, M. (2019)
– Rivera, A.; Jaldón, J.; García, I.; Casado, L.; Moreno, A.; Morán, L.; Capitán, J. (2017)
– Ropero, A. (2015)
– Serna, I. (2009)